La autoestima es la valoración que hacemos de nosotros mismos. No se trata solo de “gustarnos” o “tener confianza”, sino de cómo nos vemos, cómo nos tratamos y qué creemos que merecemos en la vida. Implica el respeto propio, el autocuidado y la seguridad interna para tomar decisiones alineadas con nuestro bienestar.
Tener una autoestima saludable significa:
Conocer tus fortalezas y también tus límites.
Poner límites sanos con los demás.
Sentirte suficiente, incluso cuando no todo sale perfecto.
Elegir relaciones, trabajos y entornos que sumen, no que te resten.
¿Por qué baja la autoestima?
Nuestra autoestima no nace, baja: se va formando desde la infancia y se moldea con cada experiencia significativa. Estas son algunas de las causas más comunes de una autoestima deteriorada:
1. Críticas constantes en la infancia o adolescencia
Crecimos escuchando “no puedes”, “no eres suficiente”, “estás mal” o “así no vas a lograr nada”. Las voces externas se convirtieron en nuestro diálogo interno.
2. Falta de validación emocional
Cuando nuestras emociones no fueron tomadas en serio o se minimizaron (“no llores por eso”, “eso no es para tanto”), aprendimos a desconfiar de lo que sentimos.
3. Comparaciones constantes
Vivimos midiendo nuestro valor en función de otros. Las redes sociales han agravado esto: parece que todo el mundo tiene más éxito, más amor y más confianza que nosotros.
4. Fracasos o experiencias traumáticas
Una pérdida, un error, una traición o una etapa dura puede dejar marcas profundas si no se procesan bien.
5. Relaciones tóxicas
Las relaciones que te hacen dudar de ti, que te manipulan, minimizan o invalidan, erosionan tu autoestima poco a poco, hasta que ya no sabes quién eres sin esa relación.
Tal como muestra una investigación publicada por la Universidad de Granada, la autoestima no es un rasgo fijo: se moldea a lo largo de la vida según las experiencias y el entorno.
¿Cómo se manifiesta una autoestima baja?
Una autoestima deteriorada no siempre grita: a veces susurra.
Dudas de ti constantemente.
Te cuesta poner límites o decir “no”.
Buscas validación externa para sentirte valioso/a.
Toleras cosas que sabes que no deberías.
Te autosaboteas cuando las cosas van bien.
Sientes que no mereces algo mejor.
Cómo mejorar tu autoestima
Reconstruir tu autoestima es posible. No es magia ni ocurre de un día para otro, pero con trabajo constante puedes volver a ti, y esta vez más fuerte.
1. Identifica tu diálogo interno
Haz consciente cómo te hablas a ti mismo/a. ¿Te insultas? ¿Te descalificas? Cambiar la forma en que te hablas cambia la forma en que te sientes.
✅ Sustituye: “Soy un desastre” por “Estoy aprendiendo”.
✅ Sustituye: “Nunca hago nada bien” por “Esto me costó, pero no me define”.
2. Ponte como prioridad
Aprende a cuidarte como cuidarías a alguien que amas. Comer bien, descansar, moverte, decir “no” cuando es necesario… todo eso es autoestima en acción.
3. Rodéate de personas que suman
Aléjate (si puedes) de entornos que constantemente te hacen sentir menos. Tu entorno tiene un impacto directo en cómo te percibes.
4. Haz cosas que te hagan sentir capaz
Pequeños logros diarios —aunque parezcan mínimos— reconstruyen la confianza. Empezar un hábito, terminar un libro, aprender algo nuevo…
5. Busca ayuda profesional
La terapia no es solo para “cuando todo está mal”. Es un acto de amor propio que te ayuda a entender de dónde vienen tus heridas y cómo sanarlas.
Te invito a escuchar mi podcast sobre autoestima, donde hablo más a fondo de este tema.
¿Y qué pasa con la autoestima en una relación tóxica?
Una relación tóxica no siempre empieza siéndolo. A veces comienza con mucho amor, atención y promesas. Pero con el tiempo:
Te hacen sentir culpable por todo.
Te manipulan emocionalmente.
Te aíslan de tu entorno.
Dudas de ti, de tus decisiones y de tu valor.
Terminas sintiéndote rota/o, vacía/o, confundida/o.
💡 Y aquí está el gran daño: empiezas a creer que ese trato es lo que mereces. Ahí es donde la autoestima se derrumba por completo.
Reconstruir la autoestima después de una relación tóxica
Salir de una relación así no es el final, es el comienzo de tu regreso a ti.
✅ Vuelve a preguntarte: ¿qué quiero? ¿qué necesito? ¿qué me hace bien?
✅ Haz limpieza emocional: escribe, llora, suelta.
✅ Recuerda que tú no eras el problema. Tu valor no cambia por el maltrato recibido.
✅ Perdónate si aguantaste demasiado. Solo estabas intentando amar con lo que sabías.
✅ Empieza desde el amor, no desde el reproche.
Conclusión: La autoestima no se encuentra, se construye
No naciste con autoestima baja. No merecías las palabras que te rompieron. No eras débil por amar demasiado.
Hoy, puedes volver a ti. Puedes volver a aprender a quererte. Puedes reconstruir tu historia desde un lugar más sano.
Y recuerda: no necesitas que nadie te elija para sentirte valioso/a. Tú ya lo eres.
